La receta más fácil para hacer queso fresco en casa

Si te gusta el queso fresco y nunca has probado a hacerlo en casa, esta receta es para ti. Hemos probado diferentes recetas y esta es la receta más sencilla y rápida que hemos encontrado para preparar un delicioso queso fresco en casa.

Tan solo necesitarás leche fresca, un poco de sal y zumo de limón y podrás elaborarlo con los utensilios que ya tienes en casa.

Además necesitarás muy poco tiempo para elaborar esta receta. En poco más de media hora tendrás tu queso fresco hecho y tan solo necesitarás dejarlo reposar en el frigorífico hasta el momento de consumirlo.

Como ves, no puede ser más fácil ni más rápido. Y el resultado es mejor incluso que el de los quesos frescos que encontrarás a la venta en el supermercado.

Si pruebas esta receta, te va a gustar tanto que repetirás y acabarás haciendo varios quesos cada semana. ¡No digas que no te hemos avisado!

¿Qué necesito?

Para elaborar esta receta necesitarás muy pocos ingredientes.Y lo más probable es que ya cuentes en tu cocina con todos los utensilios necesarios.

A continuación te explicamos qué es lo que necesitas.

Utensilios de cocina necesarios

  • Horno microondas.
  • Un recipiente apto para calentar leche en el microondas.
  • Un termómetro de cocina (opcional).
  • Un colador grande o un escurridor.
  • Un bol grande.

Como ves, hemos seleccionado únicamente utensilios que se encuentran en la mayor parte de las cocinas.

Sin embargo, en cuanto pruebes el queso te va a pasar como a nosotros y acabarás haciendo más de un queso por semana. Y si haces queso fresco en casa a menudo, te recomendamos contar con utensilios de cocina especializados.

Las fotos que encontrarás en este artículo son del kit para elaborar queso fresco de la marca Lékué, que puedes ver a continuación y que es el que nosotros usamos habitualmente.

Kit para la elaboración de queso fresco casero de la marca Lékué

Kit de elaboración de queso fresco casero Lékué

El kit para elaborar queso fresco casero de la marca Lékué resulta muy práctico y es una opción excelente si hacemos queso fresco con frecuencia.

Ingredientes necesarios

Estos son los únicos ingredientes que necesitarás para elaborar esta sencilla receta de queso freco.

  • 1 litro de leche fresca pasteurizada
  • 30 mililitros de zumo de limón (aproximadamente una cucharada sopera)
  • Un poco de sal fina (al gusto)

La leche fresca pasteurizada no es la leche que habitualmente encontrarás envasada en tetra bricks en las estanterías del supermercado. Esta leche la encontrarás en la sección de refrigerados del supermercado, normalmente junto a otros productos lácteos, como los yogures.

Se trata de una leche que no ha sido sometida al proceso de uperisazión, por lo que su vida útil resulta mucho más corta, de unos 7 días aproximadamente.

Puedes utilizar leche entera, semidesnatada o desnatada. Lo único que debes tener en cuenta es que cuanto mayor sea el contenido en grasa de la leche que utilices más firme y densa será la textura del queso que obtendrás.

Ingredientes y utensilios para elaborar queso fresco en casa

Los ingredientes y los utensilios de cocina listos para comenzar a elaborar esta sencilla receta de queso fresco casero.

Proceso de elaboración

A continuación te explicamos paso a paso cuál es la forma más sencilla de elaborar queso fresco en casa.

Vierte 1 litro de leche fresca pasteurizada en un recipiente adecuado para calentarla en el microondas.

1 litro de leche fresca pasteurizada en un recipiente antes de calentarla en el microondas

Un litro de leche fresca pasteurizada dentro del bol del kit de elaboración de queso fresco de Lékué, lista para ser calentada en el microondas.

Calienta la leche en el microondas hasta que alcance los 90ºC. Si utilizas una potencia de 800 vatios en tu microondas, necesitarás aproximadamente unos 13 minutos.

Si la potencia de tu microondas es diferente, ajusta este tiempo adecuadamente. Si tienes un buen termómetro de cocina, puedes parar el microondas de vez en cuando para medir la temperatura de la leche.

Cuando la leche alcance los 90ºC, sácala del microondas y añade 30 mililitros de zumo de limón, aproximadamente una cucharada sopera. Remueve suavemente para mezclar bien con la ayuda de una cuchara sopera o una espumadera.

Casi al momento deberías ver cómo se forman los primeros granos de cuajada.

Cuando se hayan formado los primeros granos de cuajada, es el momento de añadir la sal. Añade sal final al gusto y remueve muy suavemente con la ayuda de una cuchara o una espumadera.

Deja que la mezcla repose a temperatura ambiente hasta que alcance los 45ºC-50ºC. A medida que la mezcla se enfría verás cómo se van formando más granos de cuajada y el suero se va separando de ella.

Si no tienes un termómetro de cocina, no te preocupes. El proceso de enfriamiento hasta alcanzar los 45ºC-50ºC durará aproximadamente media hora.

Granos de cuajada separados del suero de la leche

En la imagen puedes ver cómo a medida que la mezcla se va enfriando se van formando los granos de cuajada y se van separando del suero de la leche.

Cuando la temperatura de la mezcla se encuentre entre los 45ºC y los 50ºC es el momento de escurrir. Para ello coloca un colador grande sobre un bol y vierte la mezcla sobre el colador para que se escurra la mayor cantidad de suero posible.

Dale forma a la cuajada con la ayuda de una cuchara o una espátula de cocina. Deja que el queso escurra hasta que veas que apenas gotea suero.

Cuajada de un queso fresco casero escurriendo el suero sobre un colador

La cuajada de nuestro queso fresco casero escurriendo el suero sobrante sobre el colador y el bol del kit de elaboración de queso fresco casero de la marca Lékué.

Cuando el queso haya escurrido la mayor parte del suero, es el momento de guardarlo en la nevera. Guárdalo sobre el propio colador para que el suero pueda seguir escurriendo.

Tapa el queso con una tapa o con film transparente de cocina para evitar que absorba olores de otros alimentos contenidos en el frigorífico.

Cuajada ya escurrida y separada del suero lácteo

La cuajada ya escurrida casi por completo y separada del suero lácteo. Tan solo nos falta darle un poco de forma con la ayuda de una cuchara y dejar que se enfríe en la nevera.

Deja que el queso se enfríe en la nevera durante al menos una hora. Una vez se haya enfriado tendrás un queso fresco de unos 250 gramos que estará listo para consumir.

¿A que ha sido muy fácil? Si es que lo más difícil de esta receta es conseguir resistir la tentación de probar el queso antes de que se enfríe del todo.

Queso fresco casero ya terminado

Este es el aspecto de nuestro queso fresco casero tras haber reposado unas horas en el frigorífico.

Conservación y consumo

El queso fresco casero elaborado con leche fresca pasteurizada tiene un tiempo de vida corto. Consúmelo antes de 3 días desde su elaboración y antes de que se cumpla la fecha de caducidad de la leche que has utilizado para elaborarlo.

Trata de utilizar leche pasteurizada lo más fresca posible.

Cuando más tiempo pase el queso escurriendo el suero en el frigorífico más firme y compacto se volverá.

Este queso fresco resulta ideal para ser consumido con membrillo, mermeladas, confituras y fruta.

También puedes utilizarlo cortado en pequeños trozos como añadido a tus ensaladas, sopas y cremas.

¿A que ahora que ya conoces el proceso de elaboración te has dado cuenta de que es mucho más fácil de lo que pensabas?. Ahora te toca a ti... ¿a qué esperas para hacer tu primer queso fresco casero?.

Esperamos que nos lo cuentes en los comentarios.

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